Preparan curso para mejorar atención de infartos y derrames cerebrales

Patricia Espinosa

 El personal de salud de Chiapas recibirá capacitación para reconocer y atender con rapidez los accidentes cerebrovasculares, conocidos como ictus.

El término abarca dos emergencias distintas como el infarto cerebral, que ocurre cuando se obstruye un vaso sanguíneo, y la hemorragia cerebral, cuando un vaso se rompe. Aunque pueden presentar señales parecidas, requieren tratamientos diferentes.

El urgenciólogo Héctor Miguel Saavedra Trujillo informó que el Colegio de Médicos Urgenciólogos del Estado de Chiapas, junto con la Clínica de Enfermedad Vascular Cerebral del Instituto Nacional de Neurología y Neurocirugía Manuel Velasco Suárez, realizará por primera vez en la entidad un curso Advanced Stroke Life Support (ASLS), enfocado en la atención inicial de estos pacientes.

El curso se llevará a cabo el 4 de diciembre y el foro sobre enfermedad cerebrovascular será el día 5, en el Fiesta Inn de Plaza Ámbar, en Tuxtla Gutiérrez. Participarán especialistas de Ciudad de México y Guadalajara.

Las actividades están dirigidas a personal médico, de enfermería, residentes y estudiantes del área de la salud.

El foro abordará, entre otros temas, actualizaciones recientes en la atención del ictus. Saavedra explicó que la rapidez es fundamental: en ciertos casos de infarto cerebral, los médicos pueden valorar la aplicación de un medicamento para disolver el coágulo y restablecer el flujo de sangre, si el paciente llega dentro de las primeras cuatro horas y media desde el inicio de los síntomas.

Para definir el tratamiento, el equipo médico debe evaluar al paciente y realizar estudios de imagen, como una tomografía, que ayuda a descartar una hemorragia.

Entre las señales de alerta mencionó que se caiga un lado de la cara, que una mano o un brazo pierda fuerza, y que la persona arrastre las palabras, tenga dificultad para hablar o sienta alteraciones en la lengua.

Ante cualquiera de estos síntomas, recomendó acudir de inmediato a urgencias y no esperar a que desaparezcan. En los hospitales, el llamado “código cerebro” permite activar una evaluación rápida.

El médico advirtió que un ictus puede dejar secuelas graves, como pérdida de movimiento de un lado del cuerpo, dificultades para hablar o tragar y necesidad de cuidados permanentes.

También señaló que puede afectar a personas jóvenes, además de adultos mayores, y mencionó la hipertensión, la diabetes y el tabaquismo entre los factores de riesgo.

Las inscripciones antes del 15 de noviembre costarán mil 500 pesos para médicos, 800 para residentes y personal de enfermería, y 500 para estudiantes.

Después de esa fecha, las cuotas serán de mil 800, mil y 700 pesos, respectivamente. Para informes e inscripciones está disponible el teléfono 961 165 831.